Una escalera que no es…

Se encuentra en los Museos Vaticanos, de dicha ciudad, en Roma.

Se ubica en un cuerpo anexo al Patio Octogonal -Cortile Ottagono del Palacio del Belvedere, ocupado actualmente por el Museo Pío-Clementino.

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Fue diseñada por Donato d’Angelo Bramante en 1507 por encargo del papa Julio II, que estaba decidido a cambiar el aspecto de abandono que tenía la famosa Roma. Nombrado en 1504 superintendente general de las fábricas pontificias, con el objetivo de conectar el palazzetto de Inocencio VIII conocido como «Casina del Belvedere«, obra de Antonio del Pollaiolo con el resto de los palacios apostólicos.

El mismo pontífice también le había solicitado a Bramante la creación de la nueva Basílica de San Pedro, en 1505, consagrándose como una figura de gran relevancia en la arquitectura religiosa romana.

El patio Belvedere

Muy modificado con el paso del tiempo aquí el patio Belvedere, el Nicchione, la Piña, el globo y el cortile ottagonale. Si el cono de pino simboliza la vida como tal, » la esfera» simboliza la vida moderna del hombre. El autor del Balón de Oro es Arnaldo Pomodoro. El escultor creó su globo en 1990, el autor intentó expresar artísticamente todo el daño que la humanidad está causando al medio ambiente.

A un extremo del hastial del cortile ottagonale situó una rampa helicoidal, la mal llamada «Escalera de Bramante» de ascenso a la terraza. Llamarla escalera no es del todo apropiado, ya que no dispone de escalones.

Fibonacci

Leonardo Pisano, Leonardo el viajero de Pisa o simplemente Fibonacci, fue un matemático italiano de la República de Pisa, considerado «el matemático occidental de mayor talento de la Edad Media».

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La serie de Fibonacci hace referencia a la secuencia ordenada de números: 0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144,…. A cada uno de los elementos de la serie se le conoce con el nombre de número de Fibonacci.

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Bramante diseñó una «cortina arquitectónica» en tramos de pilastras, formando una retícula albertiana, con un ábside abierto en el centro simétrico, conocido como Nicchione, donde situó una rampa de abanico romboidal que fueron pronto conocidas como » escaleras bramantescas».

Bramante la configuró como rampa, con un suelo realizado en patrón de espina de pez para favorecer el ascenso a los animales que arrastraban los carruajes, sin gradas!!!

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De forma helicoidal y soportada por columnas de orden «dórico», con arquitrabe continuo, tiene una estructura que permite el paso de la luz exterior a través de unos vanos o ventanas, dispuestas de forma regular en el exterior de la estructura.
No es una obra demasiado conocida, incluso en muchas ocasiones se confunde con la otra escalera de los Museos Vaticanos. También es una escalera de caracol y bellísima, muy posterior y su diseño basado en esta audaz obra renacentista.

La escalera de Momo

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La escalera del arquitecto Giuseppe Momo 1875 -1940. Trabajó para el papa Pío XI en el Vaticano y fue inaugurada el 7 de diciembre de 1932. Una obra compuesta por una doble hélice lo cual tiene mucho de arte, pero también su secreto matemático. Para calcular las dimensiones de estas obras se empleó el conocido como número áureo o dorado. La base de esos cálculos constructivos están en el famoso e insustituible número “phi” y la secuencia de Fibonacci. Su «balaustrada» o friso de bronce finamente decorados, que algunas opiniones ven influencias de art nouveau, en la que habría participado el escultor italiano Antonio Maraini– 1886 -1963.

En ambas obras arquitectónicas hay cierto efecto de espiral sinfín, y descubrimos el misterioso secreto de esta última obra neorrenacentista, que para nada no lo es: dos escaleras: doble entrada una para subir y otra para bajar dentro de un cilindro…

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Auténticas joyas artísticas, que en muchas ocasiones pasan desapercibidas entre las incontables maravillas de la Ciudad del Vaticano.

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